La seguridad en viviendas y negocios es una prioridad para todos. Puertas y ventanas son uno de los principales puntos de acceso en robos, por lo que elegir vidrios resistentes a robos e impactos adecuados es clave para reforzar la protección de la vivienda.
Te contamos los diferentes tipos de acristalamientos que existen diseñados para resistir golpes, intentos de intrusión e incluso impactos de alta energía.
Diferencias entre un vidrio convencional y uno de seguridad
Cuando hablamos de los vidrios más resistente a robos e impactos, debemos diferenciar un vidrio convencional, que puede romperse con facilidad ante un impacto directo, generando fragmentos afilados y dejando el hueco libre para la entrad de un vidrio de seguridad, diseñado especialmente para resistir golpes, impactos y retrasar el acceso en intentos de robo, aportando una mayor protección para personas y bienes.
Este tipo de vidrios no sólo ofrece fortaleza mecánica, sino que también mantiene su estructura tras la rotura, evitando desprendimientos peligrosos y creando una barrera mucho más difícil de superar.
Tipos de vidrios resistentes a robos e impactos
Vidrio laminado: la opción más segura
El vidrio laminado es actualmente el acristalamiento más recomendado para preservar la seguridad. Este tipo de cristal está formado por dos o más láminas de vidrio unidas mediante una película plástica interior (normalmente PVB), que actúa como “pegamento” manteniendo así los fragmentos unidos en caso de rotura.
El cristal laminado resiste impactos repetidos y dificulta el acceso aun cuando su superficie se daña. Por esa razón, es habitual utilizarlo a menudo en ventanas de viviendas, escaparates comerciales y zonas donde se requiere protección frente a robos y accidentes.
En sectores profesionales, también se conoce como vidrio Stadip, especialmente en configuraciones como Stadip Protect o Stadip Silence, combinando seguridad y acústica.
Vidrio templado: resistencia física, pero no antirrobo
El vidrio templado es hasta cinco veces más resistente a golpes que un vidrio común gracias a su proceso térmico de fabricación. Se utiliza en mamparas, puertas interiores y zonas de tránsito.
Sin embargo, cuando se rompe, se fragmenta en pequeños trozos y no mantiene la estructura fija como el vidrio laminado. Por lo tanto, aunque aporta resistencia a impactos, no es la mejor opción contra robos, pero sí una excelente opción para zonas interiores.
Cristal blindado: máxima protección externa
El cristal blindado es la alternativa más avanzada y se utiliza en espacios que requieren seguridad extrema, como joyerías, bancos o instalaciones especiales. Se compone de múltiples capas de vidrio y materiales resistentes como el policarbonato. Se trata de un tipo de cristal que ofrece resistencia a armas de fuego y herramientas profesionales de destrucción.
Es la opción más segura, pero también la más costosa, por lo que normalmente se reserva para usos específicos para gobiernos o empresas privadas.
Conclusión
En resumen, los vidrios resistentes con formidable resistencia a los robos como el vidrio laminado contribuye a la insonorización y al aislamiento térmico, añadiendo valor multifuncional a su elección. Por lo tanto, en cuanto a vidrios resistentes a robos e impactos, el vidrio laminado se presenta solo como una de las mejores opciones en seguridad.
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